No sé en que lugares pueda encontrarse, yo conocí las piezas en un kioskito en Plaza Galerías Querétaro y me encantó desde el primer instante. Cosas sencillas pero que cambian completamente el outfit, además, tiene cosas muy coloridas, no es el típico dije de hueva. Creo que es una diseñadora mexicana, desafortunadamente no encontré mucha información al respecto en internet, pero cuentan con página de facebook, por si alguien quiere echarse una vuelta.
Pero la persona que soy ahora, la manera en la que veo las cosas, todo lo que sucede me hace darme cuenta de los mucho que necesitaba que cosas pasaran y me duele pensar en PERSONAS que afecté, pero sé que algunas de ellas están mejor sin mí y quizá yo mejor sin ellas. Y que la vida sigue, las cosas pasan y la sonrisa que he tenido desde hace años, siempre va a ser la misma.
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Me gusta encontrarme con personas que formaron parte importante de mi YO, hace varios YO. Me da miedo voltear a ver mis errores, pero al recordarlos, me doy cuenta de que dejé de hacerlos y que muchos de ellos dejaron de ser errores y se convirtieron en motivos y maneras. Me da por llorar cuando pienso en las personas que lastimé, en las personas que dejé ir y personas que dejé entrar. Pero la persona que soy ahora, la manera en la que veo las cosas, todo lo que sucede me hace darme cuenta de los mucho que necesitaba que cosas pasaran y me duele pensar en PERSONA que afecté, pero sé que algunas de ellas están mejor sin mí y quizá yo mejor sin ellas.
Y que la vida sigue, las cosas pasan y la sonrisa que he tenido desde hace años, siempre va a ser la misma.
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Me gusta encontrarme con personas que formaron parte importante de mi YO, hace varios YO. Me da miedo voltear a ver mis errores, pero al recordarlos, me doy cuenta de que dejé de hacerlos y que muchos de ellos dejaron de ser errores y se convirtieron en motivos y maneras. Me da por llorar cuando pienso en las personas que lastimé, en las personas que dejé ir y personas que dejé entrar. Pero la persona que soy ahora, la manera en la que veo las cosas, todo lo que sucede me hace darme cuenta de los mucho que necesitaba que cosas pasaran y me duele pensar en PERSONA que afecté, pero sé que algunas de ellas están mejor sin mí y quizá yo mejor sin ellas.
Y que la vida sigue, las cosas pasan y la sonrisa que he tenido desde hace años, siempre va a ser la misma.
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En general no tengo ningún problema con las personas. Tengo bien establecido que al menos el 75% van a ser bien pendejas y que lo único que tengo que saber sobre su comportamiento es que me va a valer un carajo.
¿O nunca han estado caminando por la calle, en cualquier lugar, y han visto a un grupo de gente hablando, de cualquier cosa, sobre todo “temas relevantes” y opinando cosas que, si bien, no siempre son mamadas, generalmente sí lo son?
Pues si nunca lo han notado, seguro ustedes son esa bolita. Pero ya en serio, igual y me a pasado a mí, igual y no, porque yo evito estar en lugares donde hay mucha gente. No porque sea una amargada, aunque igual y sí. Pero no, en serio, como que eso de la posereada no se me da, disfruto más una buena chela en casa de amigos. De esa manera me evito toparme con tanto pendejo.
Tengo que admitir que soy algo adicta a mi teléfono. Por lo general la gente se irrita cuando me ve mirando la pantalla casi todo el tiempo. Bueno, no creo que se irriten, una parte de ellos deben sentir envidia, yo también lo haría. Pero no lo hago porque si lo tengo. Otra parte de mí esta segura de una cosa, sobretodo cuando personas que tienen el mismo teléfono me lo hacen notar, y para ellos tengo un comunicado: ¡no es mi puta culpa que no sepan todas las funciones que tiene su Smartphone! Yo amo todas y cada una de ellas. No es que no tenga cosas mejores que hacer, es que, si estoy utilizando mi teléfono cuando estás intentado tener contacto conmigo es porque me das una hueva increíble O no me interesa lo que dices O las dos anteriores.
Fui a la exposición de una amiga de la universidad. Así es, fotógrafa, igual que tú, que él y que el 95% de los jóvenes con edad de 16 a 21 años. Las fotos estaban bonitas. Las florecitas, las chavas bonitas, los paisajes, los perritos, todo muy chulito. Ese día llegué a una conclusión que, si bien ya me había planteado, nunca había podido concretar: de morrita también quise ser fotógrafa, ¿apoco no se ve una más guapa cuando trae un camaronón? Pero tuve dos pedos muy grandes: mis papás nunca me compraban cosas tan caras, porque hay que tener varo para comprar una cámara “chingona” y dos, mis amigas están bien pinche feas, porque ninguna se hubiera visto bien en las fotos que les hubiera tomado. Ya de más grande y más billetuda voy a conseguir la cámara y las amigas bonitas. Ahorita me conformo con mi cuenta de instagram; los premios de consolación no siempre son culeros, eh.
Y al final de cuentas, ¿qué somos sino pasajeros de este viaje llamado vida? Algunos con destinos más aburridos que otros; unos más aburridos que otros; unos aburridos. Pero ya, en serio, no hagan caso a lo que los demás digan, no se claven sean felices, como dice Rihanna: los palos y piedras podrán romperme, pero las cadenas y los látigos me excitan.
¡Ay, ay, ay!
NIGHTNIGHT by DEDDY